2 mar 2022

Trabajar en una Start Up: ¿es una buena opción?


Start Ups´s: ¿son una buena opción de carrera?

Esta es una de las preguntas más frecuentes en mis sesiones de orientación.


De hecho, si estás buscando un cambio profesional o una reorientación de carrera, tal vez te interese valorar colaborar con una empresa de este tipo. Te cuento por qué y te hablo también de algunos puntos débiles a tener en cuenta.



¿Qué es una Start Up?


Empecemos por el principio: Una startup es una empresa de nueva creación que generalmente ofrece productos o servicios con un alto componente tecnológico. Suelen tener grandes posibilidades de crecimiento, siempre y cuando logren validar y estabilizar su modelo de negocio.

Además, cuentan con características propias que pueden ser muy atractivas dependiendo de tus intereses y valores profesionales.


El Perfil 


En general, creo que son una buena opción si te identificas con alguno/s de estas características:

  • Buscas tu primera oportunidad y tienes poca experiencia pero cuentas con ¡mucho entusiasmo!
  • Cuentas con una gran trayectoria pero quieres cambiar de puesto o de sector.
  • Te motiva puesta en marcha de un proyecto, más que su mantenimiento. Eres capaz de proponer mejoras y aceptar cambios.
  • El propósito y los valores juegan un papel importante en tus decisiones de carrera.
  • Eres "techie": Crees que la tecnología es una herramienta útil con la que te encanta trabajar.
  • Independientemente de tu edad, te siente cómod@ trabajando en un entorno ágil y dinámico en el que el grado de experiencia no correlaciona necesariamente con nivel jerárquico y en el aprendizaje se obtiene del "ensayo-error".


Luces y Sombras


Existen también algunos matices que conviene tener en cuenta para hacer una valoración más precisa. Te presento algunos de los pros y contras de trabajar en una Start Up. Para ello, me he basado en mi experiencia de los últimos años, tanto en procesos de selección como proyectos de desarrollo del talento.


PUNTOS FUERTES:


🔺Mentalidad abierta: 

Aplican criterios menos restrictivos a la hora de cribar candidaturas en relación a la experiencia profesional previa. En su lugar, priorizan las habilidades, conocimientos y actitud de candidato@. Este punto es muy útil si buscas cambiar de sector o actividad o estás empezando.

🔺Modelos remotos de trabajo: 

Siguen siendo las organizaciones más flexibles en este sentido y generalmente ofrecen condiciones de trabajo híbridas y/o remotas con mayor facilidad.

🔺Valores: 

Muchas de estas empresas nacen con un propósito centrado en aportar un avance o progreso necesario a nivel social, si bien necesitan, como todas las empresas, ser rentables. 

🔺Estilo de liderazgo: 

Generalmente cuentan con una dinámica de trabajo más horizontal, que fomenta la autonomía desde una óptica colaborativa.


PUNTOS DÉBILES:


🔻Salario:

Muchas veces los sueldos que ofrecen pueden estar por debajo de la media de mercado para el mismo puesto.

🔻Caos controlado:

Suelen ser entornos exigentes y en constante cambio y crecimiento, a veces a marchas forzadas. Por ello, no son la mejor opción para los que buscan por encima de todo estabilidad y cierta "rutina" o procedimientos muy estructurados.

🔻Incertidumbre y riesgo:

Dada la fase inicial en la que se encuentran, el desarrollo profesional que ofrecen es potencialmente variado pero arriesgado a la vez. Es difícil planificar una promoción en cuanto a responsabilidades y sueldo.




Obviamente estas características no aplican a todas las start up´s, pero pueden funcionar a modo de "check list" en tus decisiones de carrera.


Para muchas de las personas que acompaño son una opción muy positiva que les ha permitido llegar a una mayor motivación y conciliación en su trabajo. Por ello, dependiendo de tus objetivos profesionales, creo que son una posibilidad a tener muy en cuenta.


 

🧭 Si necesitas orientación en tu cambio profesional, puedes enviarme tus consultas aquí. 



23 feb 2022

8 Hábitos básicos para tu Salud

 

Vivimos en un mundo acelerado, cargado de actividades y exigencias. Además, la situación pandémica y los nuevos hábitos sociales y de trabajo, cada vez más digitalizados, aumentan la adquisición de rutinas que nos debilitan, e incluso nos enferman.

Por ello, es muy necesario aprender formas de autocuidado que posibiliten un mayor grado de salud y bienestar. En este sentido, se hace imprescindible contemplar la salud como un estado de plenitud que integra cuerpo y mente y que se manifiesta no sólo en la ausencia de síntomas, sino también en buenos niveles de energía y satisfacción.

Comparto 8 aspectos clave dentro de esta visión holística que inciden notablemente en la salud y que conviene tener en cuenta en forma de hábitos básicos.


1. Respirar: La respiración es un acto inconsciente y básico para la supervivencia. Pero también es un proceso crucial de alimentación celular. Por ello, es vital respirar profundamente y oxigenar nuestro sistema a diario, ya sea a través del ejercicio consciente como mediante la meditación, durante varios minutos. Por supuesto, respirar un aire de calidad es lo saludable, evitando la contaminación y las sustancias tóxicas.

2. Sol: Muy pocos alimentos contienen vitamina D. Ésta sólo se produce cuando el cuerpo se expone a la luz solar. Su misión es asegurar la mineralización de los huesos y cartílagos, y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al mantenimiento de una óptima función muscular. Por ello, es importante proveerte de una ración diaria de sol. Dependiendo de la época del año, se recomienda una exposición de entre 10 y 20 minutos.




3. Sueño: Durante el sueño se regeneran tejidos, se eliminan toxinas y se asimilan vivencias y emociones; siempre y cuando éste sea de calidad. Se sabe que la calidad del sueño afecta a todos los procesos psicológicos y corporales de una forma u otra, por lo que es un aspecto clave a cuidar. Conectarse con los ritmos circadianos y respetar las horas y calidad del sueño es otro básico para la salud.

4. Alimentación: El impacto de la alimentación en la salud es absolutamente apabullante. Es un tema complejo que requiere buenas dosis de información, exploración e incluso acompañamiento personalizado.

5. Movimiento: ¡El movimiento físico es vida! Y sus beneficios son evidentes tanto a nivel mental como corporal. Incluso la microbiota mejora su funcionamiento gracias al movimiento, ya sea en forma de deporte, paseos o ejercicios suaves.

6. Fuera pantallas: El uso continuado de pantallas y dispositivos genera síntomas psicológicos de malestar como alteraciones del sueño, agitación mental, dispersión, sensación de vacío y agotamiento. Además, las redes sociales pueden generar adicción y, en poblaciones especialmente sensibles como la infantil y la adolescente, impactan también negativamente en la autoestima. La higiene de pantallas pasa por desconectar de ellas al menos 12 horas seguidas y evitar su uso 2 horas antes y 2 horas después del sueño. Incluso es muy liberador y agradecido hacer lo que he llamado un “Detox de móvil”, yo lo practico un día a la semana.

7. Contacto físico: El ser humano es un mamífero que necesita compartir contacto y conexión física para su bienestar. El contacto físico disminuye la producción de la hormona del estrés (cortisol) y aumenta las hormonas encargadas de producir sensaciones placenteras, como la oxitocina. 




8. Naturaleza: pasar tiempo en la naturaleza tiene múltiples efectos beneficiosos para nuestro sistema. Así lo demuestran prácticas como los “Baños de bosque” (que ayudan a regular el estrés y la ansiedad) o el “Earthing” (que reduce la inflamación y el dolor muscular). Si no las has probado, ¡te invito a explorarlas!

 

Como habrás observado, muchas de estas recomendaciones están interrelacionadas. Así que es interesante que crees tu propia receta, encontrando una combinación orgánica que se adapte a tu día a día. No se trata tanto de cumplir con el check-list como de integrar estos hábitos disfrutando de la energía y el placer de cuidarte y mimarte ¡con una sonrisa! : )

 

¿Cómo son tus hábitos de autocuidado?

¿Qué recomendación te gustaría practicar?


Si te interesa saber más sobre autocuidado y desarrollo personal, te invito a unirte a mi canal de Telegram, donde hablo sobre ello y comparto recursos.


¡Un abrazo!

 

  


  

22 nov 2021

¿Qué te impulsa? ¿Qué te limita? 5 Creencias que pueden bloquear tu potencial

 

Paradójicamente, lo que te impulsa y lo que te limita puede tener un mismo origen.


Es sabido que las creencias tienen una gran influencia en la manera de afrontar la vida y sus desafíos. Tanto en la esfera personal como profesional, pueden ser impulsoras hacia el crecimiento como también estar bloqueando tu potencial

Además, condicionan la calidad de la experiencia en términos de plenitud y bienestar.  


Identificar las creencias nucleares que te guían es el primer paso para transformar aquellas que aún no juegan a tu favor.




El Poder de las Creencias

 

Las creencias no son “sólo opiniones”, sino más bien mensajes profundamente arraigados en la personalidad que condicionan la manera de ver el mundo, a los demás y a uno mism@. Estos mensajes están presentes en el entorno del individuo y son interiorizados a lo largo de su proceso de desarrollo creando una programación o predisposición mental.

 

Gran parte del poder de las creencias reside en dos de sus cualidades:

 

  • Efecto emocional: las creencias no son meros contenidos cognitivos, sino que provocan un efecto directo en las emociones. Se manifiestan en los pensamientos cotidianos que, junto con las emociones, conforman un estado interno que condiciona, y mucho, el comportamiento final y la cualidad de la experiencia. 

  • Efecto Inconsciente: Muchos de los mensajes que cristalizan en creencias son recibidos durante la infancia. En esta etapa el ser humano cuenta con muy poca capacidad crítica y es por ello que las creencias operan frecuentemente a nivel inconsciente.



Los 5 Impulsores


Las creencias y pensamientos que guían nuestro comportamiento son variadas. Sin embargo, gran parte de ellas pueden agruparse en los denominados 5 Impulsores de conducta.


Un impulsor, como su propio nombre indica, promueve comportamientos en una determinada dirección. Aunque en origen su intencionalidad es positiva y potencialmente beneficiosa, su excesiva dominancia puede generar limitaciones y bloqueos. Estos efectos no sólo dificultan el logro de metas y la toma de decisiones, sino que pueden, además, generar estrés y malestar.

 

Te los presento a continuación, revisando los mensajes de los que provienen habitualmente y sus características conductuales asociadas.

 

1. “Sé perfecto”

Mensajes frecuentes: “Las cosas se hacen bien o no se hacen”, “No puedes fallar”, “Hay que hacerlo bien, cueste lo que cueste”, “Sólo hay una forma de hacer las cosas: bien”.

 

Características asociadas: Autoexigencia excesiva y poco realista. Presión por alcanzar siempre los mejores resultados. Sensación de duda o inseguridad y tendencia a revisar, pulir y controlar constantemente, ya que “todo se puede mejorar” o “nunca es suficientemente perfecto”.

 

2. “Complace”

Mensajes frecuentes: “Primero, piensa en los demás”, “No seas egoísta y ayuda al que te lo pide”, “Lo más importante es que los demás se sientan bien”, “Como vayas a lo tuyo, te quedarás sol@”, “No lleves la contraria y haz lo que te dicen”.

 

Características asociadas: Anteposición recurrente de las necesidades de otras personas. Dificultad para identificar las propias necesidades y para decir “no” a peticiones. Sobrecarga de tareas y trabajo que muchas veces no responde a los propios objetivos individuales. Sensación de estar “atrapado” o de no tener otra opción más que obedecer o agradar. Miedo a las consecuencias de no complacer o no cumplir las expectativas.

 

3. “Esfuérzate”

Mensajes frecuentes: “Aunque no lo consigas, al menos lo habrás intentado”, “Lo importante es que te esfuerces”, “Lograrlo sin esfuerzo no tiene mérito”, “En esta vida hay que esforzarse”.

 

Características asociadas: Gran energía dedicada a acciones poco estratégicas, pero que ocupan el tiempo y requieren esfuerzo. Sentimiento de valía vinculado a no parar de hacer. En las relaciones y el trabajo, tendencia a valorar más el esfuerzo que el resultado.

 

4. “Sé fuerte”

Mensajes frecuentes: “Llorar (mostrar emociones) es de débiles”, “En la vida hay que ser fuerte y seguir siempre adelante”, “No te quejes, no es para tanto”, “Siendo un blando no llegarás a ningún lado”, “Si no te impones, te comen”.

 

Características asociadas: Inhibición de emociones, especialmente el miedo, la tristeza y la ternura. Tendencia a exigirse (y exigir) estar “bien” en todo momento, independientemente de las circunstancias, mostrando conductas de control y proactividad constante. Dificultad para conectar con la vivencia emocional auténtica, para pedir ayuda y recibir apoyo. Sensación de tener que poder resolverlo todo por sí mismo.

 

5. “Date prisa”

Mensajes frecuentes: “No pierdas el tiempo”, “No hay tiempo”, “Te estás quedando atrás, vas el último”, “Siempre te estamos esperando”, “El que primero llega se lleva lo mejor”.

 

Características asociadas: Dificultad para relajarse. Dificultad para hacer las cosas a su ritmo y tomarse el tiempo que necesitan. Tendencia a estar y trabajar de forma acelerada, dispersando su energía y su atención. En consecuencia, pueden dejar tareas sin terminar, tener despistes o cometer errores. Sensación de que hay que ir rápido para que no se escapen oportunidades o para aprovechar realmente el tiempo.


 

¿Te identificas con alguno/s de estos impulsores? 

¿Cuáles están más presentes en tu vida?

¿Qué ventajas y desventajas tienen para ti a día de hoy?





Antídotos


La buena noticia es que las creencias pueden transformarse para hacerlas más adaptativas y saludables en cada momento de la vida. Para ello, el primer paso es ser consciente de ellas. Después, es posible experimentar con nuevos mensajes y pensamientos que maticen y mejoren las antiguas creencias.

 

¿Te gustaría conocer creencias alternativas para flexibilizar estos impulsores?

 

Escríbeme diciéndome cuál es tu impulsor dominante y te haré llegar una lista de posibles “antídotos” para que continúes con tu exploración y transformación de creencias.


¡Probar a pensar diferente puede ser muy liberador!


¿Te atreves?



 


25 oct 2021

El triángulo del Cambio Profesional

 

Cambiar de puesto, de empresa o de sector puede ser tan motivador como frustrante. Muchas veces este proceso se convierte en un viaje en el que es fácil perder la orientación y la energía. 

Así, puede terminar pareciéndose a una travesía por el famoso Triángulo de las Bermudas, un escenario misterioso y repleto de corrientes y oleajes en el que numerosos aviones y embarcaciones perdían su rumbo.

¿Cómo hacer del cambio profesional una transición enfocada y exitosa?

Te propongo un triángulo alternativo.


El cambio

Son muchas las circunstancias que pueden motivar un cambio profesional. Entre las razones más frecuentes que llegan a consulta están:

  • La necesidad de conciliar vida personal y profesional a través de horarios más flexibles o reducidos.
  • Una relación negativa con el responsable directo u otro miembro clave del equipo.
  • Sentirse poco valorad@ y tener pocas o nulas posibilidades de aprendizaje y desarrollo.
  • El deseo de la mayor calidad de vida que aportan las opciones híbridas o de teletrabajo.
  • Obtener un aumento de salario.
  • Abandonar un entorno con valores y maneras de hacer poco acordes a los propios.
  • Trascender el estancamiento profesional, asumiendo nuevas tareas o desafíos que proporcionen mayor satisfacción y autorrealización.

En ocasiones se entremezclan incluso varios de estos factores.

Sea cual sea la motivación inicial, el proceso de cambio profesional comporta a menudo grandes dosis de dificultad e incertidumbre.




En muchos casos existe una situación de desgaste y malestar que a veces se ha alargado durante meses o años. Esto provoca una merma en la energía y la actitud positiva necesaria para llevar a cabo el cambio. Y es que la búsqueda de empleo es un proceso que no sólo pone a prueba las competencias profesionales, sino también la capacidad de planificar de forma estratégica y la gestión emocional.

Más allá de un análisis exhaustivo de la situación actual y del estado deseado, son 3 los aspectos clave para articular de forma efectiva y sostenible un cambio profesional.

 

Estrategia

No son pocas las ocasiones en las que me encuentro con profesionales en transición que saben "lo que no quieren", pero que encuentran difícil orientar su futuro e identificar el próximo paso.

La brújula del proceso se establece al concretar el objetivo profesional: ¿cuál es el puesto de trabajo hacia el que te orientas? ¿en qué entorno se ubica?

Por supuesto, para responder estas preguntas es necesario conocer en profundidad tanto tus fortalezas como el mercado al que te diriges y sus requerimientos. Una vez establecido el objetivo, la estrategia servirá para identificar las vías y métodos más adecuados para alcanzarlo. Además, una buena estrategia deberá incluir aspectos prácticos de planificación sostenible. Buscar trabajo mientras trabajas puede ser una experiencia extenuante y muy exigente. Por ello, conviene prever tiempos y tareas de forma realista. ¡La gestión del tiempo y de la motivación serán tan estratégicos como un buen objetivo!

 

Herramientas

Cuando la estrategia está definida es mucho más fácil abordar el apartado táctico de las herramientas. 

Las herramientas son todos los recursos prácticos y tangibles que necesitas para dar a conocer tu perfil. Las más comunes y útiles son el CV, la carta de presentación, el perfil de LinkedIn o en otras redes sociales, un video CV o vídeo de presentación, un portfolio de proyectos, mensajes para la comunicación en el mercado oculto y en el networking, una carta de autocandidatura o el elevator pitch.

Por supuesto, cada profesional elegirá sus herramientas prioritarias dependiendo de su objetivo profesional. Específicamente el CV será una herramienta clave en la gran mayoría de casos.




 

Habilidades

Tus habilidades son el elemento intangible que impregna todo el proceso, aportando un valor diferencial tanto a tu experiencia como al éxito final.

La estrategia y las herramientas sostienen la visión y el componente pragmático del cambio. Sin embargo, en última instancia, lo que te va a permitir convencer en una entrevista de trabajo o identificar si una empresa es tu próxima estación profesional son tus habilidades.

Las habilidades necesarias en un proceso de cambio profesional son, como decíamos anteriormente, muy variadas. Además de la capacidad de análisis tan útil en las primeras fases del proceso, también necesitarás:

  • Visión estratégica
  • Autoconocimiento
  • Proactividad
  • Habilidades de comunicación (oral, escrita ¡e incluso audiovisual!)
  • Orientación a objetivos
  • Planificación

Y por supuesto... ¡Inteligencia Emocional! Que te permita mantener la motivación y cuidarte en el camino, gestionando los desafíos añadidos en la búsqueda de oportunidades.

Específicamente, es recomendable prestar una especial atención a las habilidades de entrevista y vídeo-entrevista. Actualizarlas y entrenarlas es crucial a la hora de afrontar la fase final del proceso de selección.



 

Si necesitas asesoramiento en algún aspecto del "triángulo del cambio", no lo dudes, ¡contacta conmigo y lo hablamos!

 

10 abr 2021

CV Mixto, ¿es para ti?

En los últimos años los formatos de CV han evolucionado notablemente, siendo cada vez más visuales y personalizados. Esta tendencia responde a la necesidad acuciante de l@s reclutadores de identificar el valor añadido y diferencial de cada profesional en su CV de forma rápida y clara.

Más allá de elegir un diseño visualmente atractivo y acorde al sector y puesto al que te diriges, a la hora de redactar tu CV es crucial prestar atención al contenido, ya que finalmente será este aspecto el que haga decantar la balanza a favor de tu candidatura. 

El contenido de un CV se compone de varios apartados. En general, los principales serían:

  • Datos Personales
  • Presentación del perfil profesional
  • Formación 
  • Habilidades 
  • Conocimientos técnicos y/o Idiomas
  • Y uno de los más importantes para la mayoría de puestos: Experiencia Profesional.
Por supuesto, el orden, la nomenclatura y los contenidos de estos epígrafes pueden y deben variar según el perfil y el objetivo de cada profesional. Así, un joven con poca experiencia profesional pero gran conocimiento de idiomas que busca un puesto de teleoperador podría colocar al inicio de su CV el apartado dedicado a idiomas. Mientras que una contable con experiencia y sin idiomas que busca un puesto sénior seguramente colocará al final de su CV u obviará dicho epígrafe, dando protagonismo y prioridad al de Experiencia profesional.

Este tipo de adaptaciones y personalizaciones son de extrema importancia para dar a conocer tus puntos fuertes y tu encaje con los requisitos de la oferta.

Pero volvamos ahora al apartado de Experiencia Profesional, que será en el que me centraré para explicar nuestro tema de hoy: el CV Mixto.

CV Cronológico: Tradición y Confianza


Tradicionalmente se ha utilizado un esquema cronológico para reflejar la experiencia profesional en el CV. Así, en un CV cronológico actual se redactan de forma inversa (de lo más reciente a lo más remoto) todas las experiencias profesionales hasta la fecha. 

Este tipo de CV suele generar mucha confianza en el seleccionador@, ya que aporta muchos detalles específicos en cuanto puestos, empresas y períodos. Y de hecho es un tipo de CV es muy útil para aquellos profesionales que:
  • Optan a un puesto similar al último que han ejercido
  • Quieren seguir trabajando en el mismo sector
  • Han tenido una trayectoria "estable", sin periodos en desempleo excesivamente largos en los últimos años
Aunque recomiendo optar por este tipo de CV siempre que sea posible (que les guste a los seleccionadores me parece un buen motivo para escogerlo), la modalidad cronológica también tiene desventajas. Entre las más comunes están que suele generar CVs muy largos y que se evidencian "huecos" y datos de a veces juegan en contra de la candidatura.

Estas desventajas pueden llegar a ser muy significativas en ciertos casos e impedir que tu CV supere el primer filtro. Es lo que han experimentado muchas personas que me han consultado, que aún cumpliendo el perfil solicitado, no recibían ningún contacto para ser entrevistad@s.

En la mayoría de estos casos se hacía necesario contar la experiencia profesional de una forma alternativa que lograra transmitir el encaje con la posición en cuestión. Con ciertos cambios, de pronto, ¡llegan las entrevistas! 

CV Funcional: Adaptación y Foco 

Un formato diferente es el que se propone en el CV funcional. En lugar de utilizar una lógica temporal para reflejar la experiencia profesional, usaremos una descripción funcional de tareas o funciones. 

Este formato es muy útil para profesionales que:

  • Quieren cambiar de puesto, de sector o "reinventarse"
  • Se dirigen a diferentes puestos aunque muy relacionados entre sí
  • Optan por una profesión freelance o de consultoría
  • Cuentan con una dilatada trayectoria que necesitan sintetizar de manera efectiva creando un foco acorde a su objetivo actual

Esta opción es mucho más creativa que la cronológica y conlleva una toma de decisiones más compleja. Las funciones pueden ordenarse en bloques temáticos relacionados con diferentes áreas de expertise. También pueden plasmarse en función de puestos o sectores. Todo ello depende de lo que cada profesional quiera destacar. Se trata de un diseño totalmente a medida. Para atinar en la elección es imprescindible contar con un conocimiento muy profundo del puesto y del sector a los que diriges tu CV, priorizando los requerimientos más frecuentes de las ofertas de empleo de tu interés.

Entonces, ¿cuál es la desventaja de este tipo de CV? Además de que su construcción lleva más tiempo y esfuerzo, un CV funcional puro genera baja confianza, ya que puede obviar datos concretos de gran interés para el seleccionador@, como son las empresas, puestos y períodos en los que has trabajado.


CV Mixto: Lo mejor de los dos mundos

Por este motivo mi recomendación más habitual es crear un CV mixto que se componga de una parte funcional bien trabajada, acompañada de un resumen cronológico de tu trayectoria. Evidentemente, no se trata de replicar los dos tipos de CV en uno, ya que esto añadiría páginas y confusión a tu documento. Más bien, se trata de equilibrar ambas partes, favoreciendo un buen foco sobre los aspectos principales a destacar.

Como comentaba en este artículo, un buen CV ha de ser sintético y mirar hacia tu futuro profesional, no ser un memorandum de tu pasado.

Comparto una plantilla genérica que puede tomarse como referencia a la hora de elaborar un CV mixto. Sin embargo, no hay que olvidar que es imprescindible personalizar y ajustar cada detalle para que este tipo de CV realmente gane efectividad y te conduzca al puesto que deseas.






Si tienes alguna consulta sobre el CV que más te conviene o quieres una revisión del que ya tienes, tienes más información aquí 🎯


 También puedes escribirme a maite.ordonez.maria@gmail.com.¡Estaré encantada de darte respuesta y contribuir a que tu CV sea eficaz!


Más consejos sobre CV efectivo 👉aquí

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Cómo redactar los datos personales en el CV 👉aquí





2 mar 2021

Entrevista de Trabajo: Preparar preguntas difíciles en 3 pasos

Una entrevista de trabajo puede ser una montaña rusa emocional. 

En primer lugar, porque es un ejercicio de exposición ante un desconocido con el que se compartirán temas importantes. No en vano, el trabajo ocupa un lugar importante en la vida, tanto por la dedicación de tiempo y energía, como a nivel de significado e identidad personal. Así, los nervios iniciales son muy frecuentes, especialmente para aquellos que se consideran tímidos o introvertidos.

En segundo lugar, en una entrevista se espera que respondas a multitud de preguntas relacionadas con tu ámbito de trabajo (tareas, responsabilidades, herramientas, etc.) pero también aparecen otras de índole más personal. Dado que la entrevista tiene como objetivo conocer al candidat@, se le pregunta sobre sus motivaciones, sus intereses, sus valores, sus metas profesionales o su estilo de trabajo. Todos estos aspectos, por profesionales que sean, están íntimamente ligados a la persona que eres, y generalmente suscitan respuestas emocionales más o menos intensas dependiendo de cada caso.

Hasta aquí nos hemos ocupado de las preguntas básicas. Pero, ¿qué ocurre a nivel emocional ante las preguntas difíciles?

Las preguntas difíciles son aquellas que cuesta responder de una manera clara, concreta y positiva. Las que más trabajo a nivel de preparación, siendo de las más comunes en cualquier tipo de entrevista, independientemente del sector, están las siguientes:

  • "¿Cuál es tu expectativa salarial?"
  • "¿Por qué debemos contratarte?"
  • "¿Por qué dejaste tu último puesto?"

Por supuesto, para cada candidat@ las preguntas difíciles son distintas. Muchas personas reciben incluso preguntas que no deberían formularse jamás en un entorno profesional, como es el caso de una muy típica entre las mujeres: "¿Piensas tener hijos próximamente?" Obviamente, este tipo de pregunta suscita una reacción interna habitualmente muy negativa.

Y es que lo que hace que una pregunta sea difícil de responder es el estado emocional que genera.

 


Paso 1: Identifica tus preguntas difíciles

Asumiendo el carácter inadecuado de algunas de estas preguntas y teniendo en cuenta también aquellas que sí son oportunas en este contexto, conviene revisar una buena lista de preguntas para detectar cuáles son las difíciles para ti en este momento. Para ello, habrás de conectar tu "radar emocional" y advertir con cuáles de ellas te sientes en un territorio incómodo o desagradable a la hora de responder. También puedes ensayar tus respuestas en voz alta e identificar en cuáles tu discurso es poco claro, difuso o poco coherente. En este sentido, el papel del lenguaje no verbal es crucial, ya que puede reforzar, atenuar o contradecir el mensaje verbal de tus palabras. Tanto la mirada, como el tono de voz y los gestos aportan información muy relevante sobre cómo vives aquello de lo estás hablando. 


Paso 2: Trabajo emocional

Una vez has detectado tus puntos emocionalmente sensibles de la entrevista, es hora de abordar su reenfoque. Desde mi perspectiva, este no es un trabajo superficial o consistente en "interpretar un papel". A menos que seas actor profesional, mi recomendación es que aproveches la preparación de la entrevista como una oportunidad de autoconocimiento y crecimiento propio. 

Así, puedes anotar qué emociones aparecen ante las preguntas que te resultan incómodas y explorar después opciones para enfocarlas desde un prisma alternativo. Evidentemente, en algunos casos este trabajo puede conllevar una toma de conciencia más profunda. 

En este sentido, una de las preguntas que más frecuentemente requiere de este tipo de trabajo emocional es: "¿Por qué dejaste tu último puesto?". Sobre todo cuando la persona ha vivido un despido inesperado o difícil de encajar (incluso llegando a litigios) o cuando en el último puesto se han vivido conflictos recurrentes, estrés, mobbing u otras experiencias adversas. En estas situaciones, la pregunta activa inseguridades u otras emociones desagradables que conviene trabajar para el propio bienestar y, en consecuencia, para optimizar la eficacia en la respuesta.

Dicho de otro modo, se trata de "curar" para poder avanzar. El trabajo emocional puede ir desde el afrontamiento de un duelo laboral, hasta un reencuadre de creencias o la resolución de un conflicto interno. En cualquier caso, el objetivo es que aquello que era incómodo se haga un poco más cómodo y manejable, abriendo la puerta a nuevas y más positivas emociones. La actitud resultante te ayudará a comunicar de forma positiva y a generar la confianza necesaria con tu entrevistador@.

Paso 3: Nueva mirada, nuevo lenguaje

Una vez el trabajo emocional está en marcha, es momento de comenzar a construir un nuevo relato sobre la experiencia o el tema "difícil". Aunque se tratara de una situación adversa, es importante encontrar e incluir aspectos positivos y evidenciar tu resiliencia. No se trata tanto de extenderse en la respuesta y dar muchos detalles, como de imprimir un tono emocional de seguridad y tranquilidad al mensaje. Esto último pocas veces se logra de manera impostada, de ahí la necesidad de trabajar "de dentro afuera".


Claramente, el desarrollo personal y el profesional van de mano. Uno y otro nos ayudan cada día a crecer en habilidades y bienestar!


Tienes más consejos sobre preparación de entrevistas en este artículo.

Conoce cómo preparar conmigo tu entrevista aquí 🎯


Imagen de Robin Higgins