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31 may 2023

¿Conoces a tu niñ@ interior?

 

El encuentro con el niño interior es posiblemente uno de los momentos más significativos del proceso terapéutico o de crecimiento personal.

 

Puede asemejarse a rencuentro con un "viejo amigo" que siempre se intuyó cercano:

- "Qué bien verte, ¡ven a mis brazos!"

 

O ser un descubrimiento del tipo: 

- "Wow", pero ¿cuánto tiempo llevas ahí?"

 

También puede ser como recuperar la conexión con alguien querido que creías perdido:

- "Vaya, pensé que no volvería a verte... creía que ya no había sitio para ti".

 

Crecer no es fácil. 

Ser adulto en nuestro entorno a menudo se identifica con tomar sobre los hombros múltiples obligaciones y responsabilidades. Lo que deja fuera de agenda, progresivamente:

- El tiempo con uno mism@

- Los espacios "no productivos" o contemplativos

- El disfrute, la diversión y las pausas

- La experimentación

- La imaginación y la creatividad


Al entrar en la etapa adulta vamos diciendo adiós al niño interior... si es que no lo hemos hecho incluso antes: muchas personas tienen que "madurar rápido" por sus circunstancias vitales.



Y con el niño se aleja la autenticidad, la voz interior y la intuición, todos ellos elementos clave para guiarnos en este viaje confuso y apasionante que es la vida.

 

En su lugar, se apodera de nosotros la máscara, "el traje". Lo que en psicología llamamos los roles: es decir, eso que te define por la función que cumples en un entorno dado: hijo, hermana, madre, jefa, empleado, vecino...

Estos roles llevan asociadas ciertas etiquetas que son los colores de nuestro traje: generoso, cumplidora, empática, organizada, "un desastre", raro, fuerte, sensato,... y tantas otras.

Pero estas etiquetas se van volviendo cárceles: terminan definiendo cómo "debes" ser y qué esperan los demás de ti.

Comienza así a girar la rueda del hámster... ¡Contigo dentro! ¿Cómo salir de ese entuerto?

 

Las personas no podemos reducirnos a ser sólo unos roles, por importantes y valiosos que estos sean. Especialmente cuando se ejercen desde la inercia o la supervivencia, y no desde la conciencia.

Tarde o temprano el malestar, la ansiedad o el vacío aparecen.

¡Y menos mal! Son experiencias muy incómodas, sí, pero también son una puerta a una vida más auténtica y plena.

 

Y en este punto,

¿Puedes adivinar quién te espera tras esa puerta?

Sí, nuestro protagonista de hoy en este post: tu niño interior : )


                       


¿QUIÉN ES TU NIÑ@ INTERIOR?


Es una parte profunda y verdadera que, si no la conoces, siempre te espera.

Es tu esencia, tu pureza antes del condicionamiento. 

Es tu alma libre y eterna entrando a jugar en este espacio-tiempo.

 

Es la fuente de tu sensibilidad, tu talento, tu diversión y tu deleite. 

Es quien siente la vulnerabilidad, el aburrimiento y el miedo.

 

Tu niñ@ interior es tu creatividad, tu amor profundo y tus anhelos.

¡El niñ@ son todos tus colores! 

Y quien te invita a experimentarlos y expandirlos desde la autenticidad.

 

Abrazarl@ es todo un regalo... ¿Te atreves?

 

Si quieres conectar con él, aquí te dejo algunas pistas…




 Aquí tienes más información sobre crecimiento personal:   SABER MÁS 

 

1 feb 2023

¿Estrategia o Acción?

 

Ante un reto o un problema cada persona despliega diferentes formas de afrontamiento.

Mientras que algunas optan por parar y analizar cuidadosamente la situación, otras se lanzan a la acción en busca de soluciones.

Probablemente en muchos casos lo óptimo es combinar inteligentemente ambos elementos. Pero más allá de un enfoque racional, observamos que el ser humano tiende a aplicar lo que le hace sentir más seguro.

A lo largo de la carrera profesional y de la búsqueda de empleo encontramos múltiples cambios y desafíos...

¿Qué prefieres a la hora de abordarlos?






Estrategia

La estrategia se enfoca en el análisis y la planificación, tratando de identificar acciones efectivas. 

Las personas que se centran en este enfoque suelen ser observadoras, reflexivas y pacientes. Dedican tiempo a recopilar información y sopesan detenidamente sus decisiones. Esto les aporta una visión completa del tema en cuestión y les da la oportunidad de ver las cosas en perspectiva. Les interesa hacer las cosas "bien" y se motivan por el "para qué" (en este post tienes más información sobre la visión estratégica).


Acción

La acción, por su parte, conlleva iniciativa e implementación. Convierte en realidad un plan. Las personas que optan por este acercamiento son dinámicas y no temen probar posibles soluciones. Esto les aporta un feedback real y una sensación de avance. Experimentar es su punto fuerte y prefieren las cosas hechas" a las cosas "perfectas".


Como vemos, bien coordinadas, ambas dibujan el proceso completo hacia el logro de un objetivo.

Del mismo modo, su desequilibrio da lugar dos fenómenos curiosos y muy comunes:

🔆 La "Parálisis por Análisis"

Se caracteriza por un exceso de reflexión en el que se posterga la acción. Esto dificulta que se produzca un avance real mientras se va acumulando información.

🔆 El "Pollo sin Cabeza"

Aquí tenemos la antítesis del fenómeno anterior: un exceso de acción sin la estrategia adecuada. Esta actividad genera más dispersión que resultados.


Es útil observar que ambos fenómenos están motivados por ciertas creencias que suelen bloquear o boicotear el logro de lo que se pretende alcanzar. Si este punto te genera curiosidad, puedes ver aquí 5 creencias que suelen estar detrás.

Cada persona tiene sus tendencias naturales. Lo interesante es conocerlas para aprovechar así su potencial y minimizar sus sombras. 


Y tú, ¿con cuál te sientes más identificad@? 


22 nov 2021

¿Qué te impulsa? ¿Qué te limita? 5 Creencias que pueden bloquear tu potencial

 

Paradójicamente, lo que te impulsa y lo que te limita puede tener un mismo origen.


Es sabido que las creencias tienen una gran influencia en la manera de afrontar la vida y sus desafíos. Tanto en la esfera personal como profesional, pueden ser impulsoras hacia el crecimiento como también estar bloqueando tu potencial. 

Además, condicionan la calidad de la experiencia en términos de plenitud y bienestar.  


Identificar las creencias nucleares que te guían es el primer paso para transformar aquellas que aún no juegan a tu favor.




El Poder de las Creencias

 

Las creencias no son “sólo opiniones”, sino más bien mensajes profundamente arraigados en la personalidad que condicionan la manera de ver el mundo, a los demás y a uno mism@. Estos mensajes están presentes en el entorno del individuo y son interiorizados a lo largo de su proceso de desarrollo creando una programación o predisposición mental.

 

Gran parte del poder de las creencias reside en dos de sus cualidades:

 

  • Efecto emocional: las creencias no son meros contenidos cognitivos, sino que provocan un efecto directo en las emociones. Se manifiestan en los pensamientos cotidianos que, junto con las emociones, conforman un estado interno que condiciona, y mucho, el comportamiento final y la cualidad de la experiencia. 

  • Efecto Inconsciente: Muchos de los mensajes que cristalizan en creencias son recibidos durante la infancia. En esta etapa el ser humano cuenta con muy poca capacidad crítica y es por ello que las creencias operan frecuentemente a nivel inconsciente.



Los 5 Impulsores


Las creencias y pensamientos que guían nuestro comportamiento son variadas. Sin embargo, gran parte de ellas pueden agruparse en los denominados 5 Impulsores de conducta.


Un impulsor, como su propio nombre indica, promueve comportamientos en una determinada dirección. Aunque en origen su intencionalidad es positiva y potencialmente beneficiosa, su excesiva dominancia puede generar limitaciones y bloqueos. Estos efectos no sólo dificultan el logro de metas y la toma de decisiones, sino que pueden, además, generar estrés y malestar.

 

Te los presento a continuación, revisando los mensajes de los que provienen habitualmente y sus características conductuales asociadas.

 

1. “Sé perfecto”

Mensajes frecuentes: “Las cosas se hacen bien o no se hacen”, “No puedes fallar”, “Hay que hacerlo bien, cueste lo que cueste”, “Sólo hay una forma de hacer las cosas: bien”.

 

Características asociadas: Autoexigencia excesiva y poco realista. Presión por alcanzar siempre los mejores resultados. Sensación de duda o inseguridad y tendencia a revisar, pulir y controlar constantemente, ya que “todo se puede mejorar” o “nunca es suficientemente perfecto”.

 

2. “Complace”

Mensajes frecuentes: “Primero, piensa en los demás”, “No seas egoísta y ayuda al que te lo pide”, “Lo más importante es que los demás se sientan bien”, “Como vayas a lo tuyo, te quedarás sol@”, “No lleves la contraria y haz lo que te dicen”.

 

Características asociadas: Anteposición recurrente de las necesidades de otras personas. Dificultad para identificar las propias necesidades y para decir “no” a peticiones. Sobrecarga de tareas y trabajo que muchas veces no responde a los propios objetivos individuales. Sensación de estar “atrapado” o de no tener otra opción más que obedecer o agradar. Miedo a las consecuencias de no complacer o no cumplir las expectativas.

 

3. “Esfuérzate”

Mensajes frecuentes: “Aunque no lo consigas, al menos lo habrás intentado”, “Lo importante es que te esfuerces”, “Lograrlo sin esfuerzo no tiene mérito”, “En esta vida hay que esforzarse”.

 

Características asociadas: Gran energía dedicada a acciones poco estratégicas, pero que ocupan el tiempo y requieren esfuerzo. Sentimiento de valía vinculado a no parar de hacer. En las relaciones y el trabajo, tendencia a valorar más el esfuerzo que el resultado.

 

4. “Sé fuerte”

Mensajes frecuentes: “Llorar (mostrar emociones) es de débiles”, “En la vida hay que ser fuerte y seguir siempre adelante”, “No te quejes, no es para tanto”, “Siendo un blando no llegarás a ningún lado”, “Si no te impones, te comen”.

 

Características asociadas: Inhibición de emociones, especialmente el miedo, la tristeza y la ternura. Tendencia a exigirse (y exigir) estar “bien” en todo momento, independientemente de las circunstancias, mostrando conductas de control y proactividad constante. Dificultad para conectar con la vivencia emocional auténtica, para pedir ayuda y recibir apoyo. Sensación de tener que poder resolverlo todo por sí mismo.

 

5. “Date prisa”

Mensajes frecuentes: “No pierdas el tiempo”, “No hay tiempo”, “Te estás quedando atrás, vas el último”, “Siempre te estamos esperando”, “El que primero llega se lleva lo mejor”.

 

Características asociadas: Dificultad para relajarse. Dificultad para hacer las cosas a su ritmo y tomarse el tiempo que necesitan. Tendencia a estar y trabajar de forma acelerada, dispersando su energía y su atención. En consecuencia, pueden dejar tareas sin terminar, tener despistes o cometer errores. Sensación de que hay que ir rápido para que no se escapen oportunidades o para aprovechar realmente el tiempo.


 

¿Te identificas con alguno/s de estos impulsores? 

¿Cuáles están más presentes en tu vida?

¿Qué ventajas y desventajas tienen para ti a día de hoy?





Antídotos


La buena noticia es que las creencias pueden transformarse para hacerlas más adaptativas y saludables en cada momento de la vida. Para ello, el primer paso es ser consciente de ellas. Después, es posible experimentar con nuevos mensajes y pensamientos que maticen y mejoren las antiguas creencias.

 

¿Te gustaría conocer creencias alternativas para flexibilizar estos impulsores?

 

Escríbeme diciéndome cuál es tu impulsor dominante y te haré llegar una lista de posibles “antídotos” para que continúes con tu exploración y transformación de creencias.


¡Probar a pensar diferente puede ser muy liberador!


¿Te atreves?



 


15 ene 2021

El viaje más heroico: Salir de la zona de confort

 

Son muchos los profesionales que deciden cambiar de entorno para encontrar nuevas oportunidades. Su movimiento está impulsado por la curiosidad, por la necesidad económica o la de nuevas experiencias. Sea cual sea su motivo inicial, todo viaje externo implica un viaje interno: un cambio geográfico, ya sea de ciudad, región o país, es un aprendizaje de nuevas costumbres y culturas. Al mismo tiempo, emprender un nuevo camino se convierte en un encuentro excepcional con los aspectos menos conocidos de uno mismo.

 





Conocí a Martín en uno de los seminarios presenciales que imparto sobre carrera profesional y empleabilidad. En sus intervenciones destacaba por su capacidad reflexiva y su facilidad para la comunicación. Su entusiasmo y su actitud positiva traspasaban la mascarilla, tan típica de este tiempo. Comentando su experiencia en la búsqueda de oportunidades laborales en un entorno nuevo, lejos de lo conocido y de la “red de seguridad”, observamos que son muchos los aprendizajes y desafíos que entraña esta aventura. Yo misma experimenté también muchas de estas vivencias al trasladarme a Barcelona en 2007.

 

Así, este artículo nace como homenaje y reconocimiento a tod@s los buscador@s que apuestan por el cambio, arriesgándose a cuestionar los límites y las limitaciones, para encontrar su propio camino.

 

Decidimos colaborar para poner voz a su experiencia, que es la de tantas otras personas. Para ello, encontramos en “El viaje del héroe” (Campbell, 1999) la metáfora perfecta para ilustrar esta hazaña vital. El viaje del héroe relata el periplo que el individuo transita, erigido en protagonista de su propia historia, en su viaje de crecimiento. Este periplo puede darse en el ámbito profesional, relacional, creativo o cualquier otro. Así, suele desplegarse a través de cuatro momentos cruciales que, de resolverse positivamente, conducirán al héroe a la recompensa de una mayor plenitud y autenticidad. Por el camino, habrá de batirse en duelo con dragones y monstruos, enfrentándose a las dificultades y encontrando los tesoros escondidos.

Como psicóloga, formadora y coach, es para mí un honor acompañar en este viaje de superación y aprendizaje a tant@s héroes y heroínas con las que aprendo día a día. 

 

Este es el relato del viaje de Martín, a través de la entrevista que compartimos sobre su experiencia.

 

 

Etapa 1: La llamada. 

¿Qué te impulsó a iniciar este viaje?

 

El impulso nació de una incomodidad en la comodidad, en una estructura de vida y de trabajo que yo -o una parte de mí- había montado con mucho esfuerzo. Mis días transcurrían en Catamarca, una ciudad de ritmo lento y veranos de fuego, entre montañas rocosas y verdes del norte argentino. Tenía un trabajo “seguro” en un instituto estatal de formación profesional en Arte y Comunicación. Me había titulado y trabajado en Turismo, aunque siempre me atrajeron el arte y la creatividad, por lo que en los últimos años estuve dedicado al teatro como actor en grupos y compañías independientes. Había logrado trabajar y crecer en forma considerable en ese ámbito, algo que para mí tenía vital importancia. Mi economía era holgada pero no tenía mayores inconvenientes. Vivía en la casa de mis padres, con recurrentes aromas a comida casera, un pequeño jardín, una gata y una convivencia armoniosa; no parecía haber motivos suficientes para irse.

 

La llamada: 

Hace más o menos dos años caí en la cuenta de que sostener esa estructura y esa dinámica de vida, que parecía tan sólida y tan ajustada a mis deseos, tenía unos costes emocionales y psíquicos cada vez más difíciles de pagar. La llamada se presentaba una y otra vez en lo cotidiano en forma de tedio, aburrimiento, saturación, desmotivación, preocupación, ansiedad y tristeza. Y aunque mis miedos, mi imparable análisis mental, y las evasiones intentaban taparlo, todo eso estaba allí, como música de fondo. Las cosas en apariencia funcionaban “bien”, pero con el piloto automático. Creo que mi llamada fue -y es- a romper con la inercia, con las propias estructuras y armaduras en todas las áreas de mi vida, y para eso elegí cambiar de escenario en forma radical, “saltar el charco” y venir a Barcelona, el 1 de marzo del 2020 (A.M., es decir, Antes de las Mascarillas).

 

 

 

Etapa 2: Las pruebas.

¿Cuáles están siendo las dificultades en tu travesía? ¿Qué aliados encontraste? ¿Algún enemigo?

 

Las pruebas que estoy atravesando aquí -en una ciudad que ya no está amurallada- tienen que ver curiosamente con derribar mis “muros mentales”, es decir, ideas previas, expectativas, creencias y pautas culturales con las cuales había construido un modelo de “cómo deberían/deben ser las en Barcelona para mí”.

 

Además, he podido vislumbrar como desafío personal, una invitación a no construir o replicar aquí una nueva versión del modelo de vida del que elegí salir. Si bien para mi es deseable tener cierta estabilidad y seguridad en algunos aspectos como el laboral, creo que la cosa aquí va más allá, tiene que ver más con explorar(me) e investigar(me) en un territorio desconocido, en una época caótica, sin dejarme comer por ejemplo por el instinto de supervivencia.

 

Otra de las pruebas está teniendo lugar en el plano autovaloración y la comunicación del valor personal para el mercado laboral sin renunciar a mis características esenciales más profundas, para no generar otra vez la propia jaula, ni siquiera de cristal.

 

Por estos días trabajo para sostenerme económicamente como repartidor -algo que no estaba en mis planes- y sigo buscando empleos.  Pero ahora procuro hacerlo de una manera cada vez más reflexiva, consciente y sana, enfocado en comunicar, compartir y ofrecer las competencias que he desarrollado en distintos trabajos a sectores en los que pueda aportar valor.

 

Aliados:

En el camino he encontrado a personas a quienes tal vez ni conocía pero que han actuado como aliados y/o como puentes para conectar con otros aliados. Recuerdo por ejemplo a Sol, una cantante con quien tomé un taller en Catamarca (Arg.), que me contactó con Giovanna -y con su compañero Fran- quienes sin conocerme y desde antes de mi llegada a Barcelona me han ofrecido ayuda en múltiples formas (dinero, casa, bici, música) y mucho afecto siempre. 

 

También me he reencontrado con personas que se transformaron en aliados: Matías, un ex-compañero de trabajo de Argentina, y su compañera Lies que también están viviendo aquí, y que me ha puesto al tanto de muchísimas cosas sobre vivir, trabajar y habitar Barcelona.

 

Además, tengo aliados fundamentales, de prácticamente todas las travesías de mi vida, como Alejandra y Damián, excelentes terapeutas y mejores personas que desde Argentina me ayudan a desempañar los cristales para mirarme cada vez más y mejor. Y sin duda mi familia (padres y hermanos) y amigos de mi país que siempre están dispuestos a ayudar, incluso cuando me jacto de no necesitar tal cosa. 

 

Por si fueran pocos todos ellos, aquí y ahora, en esta travesía tengo aliados que en catalán o con acentos que a veces no logro identificar, me dan su ayuda impregnada de cariño, respeto y solidaridad.

 

En cuanto a mis enemigos, debo decir que no son necesariamente personas o cosas, son más bien enemigos internos, por ejemplo:  los viejos conocidos y miedos. Estos señores vienen a veces de a uno y otras veces en enjambre, a zumbar agudo en mi oído. El combo completo incluye: miedo a escasez (de dinero, salud, trabajo, de conocimientos y herramientas), el miedo al rechazo (de la ciudad, de las personas, del “mercado laboral” o de los posibles empleadores), miedo a no poder/saber mostrar o comunicar mis habilidades, miedo a lo desconocido y no controlable, miedo al fracaso (con gustito a ideales de éxito a lo Hollywood). 

 

Otro cluster de enemigos asociados a los anteriores son ciertos estados mentales y emocionales, que para mí son como pantanos de los que a veces cuesta salir. Advierto que incluso pueden generar acostumbramiento o adicción. Estos estados pueden activarse en mi con cuestiones muy cotidianas y hasta tontas. Ahora intento verlos como invitaciones a descansar, a parar la mente y mirar las cosas desde otros ángulos.

 

 


Etapa 3: El tesoro escondido.

¿Cuáles están siendo tus aprendizajes profundos en esta experiencia? 

 

Los aprendizajes profundos (work in progress):

  • A ejercitarme en la confianza en mí mismo y en pensar que las cosas pueden funcionar.
  • A revisar mis propias creencias, ideas y prejuicios sobre cómo deben ser las cosas para mí en lo laboral, profesional y personal.
  • A prestar atención y poner conciencia para evitar funcionar con modelos de pensamiento y comportamiento rancios e improductivos.
  • A ofrecer/compartir lo que sé o puedo hacer, más que pensar en “que me den un trabajo” o “en tengo que encajar en algún lado, en lo que sea”.
  • Que las experiencias de búsqueda laboral “fallidas” no determinan mi valor como persona y profesional.
  • A ser más inteligente emocionalmente, a hacerme consciente y gestionar emociones que tienden a nublar mi mirada 
  • A hacerme cargo de mis deseos profundos y no huir de ellos, ni sobreadaptarme para encajar y ser aceptado a cualquier precio.
  • A pedir ayuda y, por momentos, dejar de ser el ayudador o bajar del pedestal la idea de autosuficiencia como un indicador del valor personal.
  • A que puedo hacerme adicto a ciertas emociones y dinámicas de pensamientos que pueden ser melodías de “fácil ejecución”: el drama, los pronósticos de catástrofes personales, etc.
  • A descansar y conectar con el disfrute a diario (si no, yo me pregunto en argentino y en catalán: ¿Vos vivís en Barcelona sólo para trabajar/buscar trabajo, pagar impuestos y “res més” (Nada más)?


 

Etapa 4: La recompensa.

¿En qué te ha cambiado esta vivencia? ¿Qué recompensas recoges?

 

Cambiar de ciudad, país, continente y -desde hace unos meses- de paradigma/mundo, me está permitiendo cuestionar fuertemente cuáles son mis valores personales en el plano personal y profesional. 

 

Asimismo, me está posibilitando experimentar y aprehender en primera persona lo inestables, provisorios, poco controlables e inciertos que pueden resultar los planes. En relación a ello, esta experiencia está significando para mí un entrenamiento intensivo en torno a la confianza, flexibilidad, la creatividad y la proactividad frente a aquello que no estaba en mis planes.

 

Quizás hoy en día no soy tan consciente de las recompensas, pero puedo decir que es el camino más que el destino lo que importa. Aunque la lógica resultadista pueda indicarme otra cosa, me esfuerzo por ver que los propios procesos de crecimiento ya son motivo para cantar victoria. 

 

 

Tras este relato en primera persona de Martín, sólo puedo agradecer su lucidez y valentía. Sus aprendizajes son únicos y personales, pero siento que, de algún modo, son también colectivos por ser parte de las vivencias de tantas y tantas personas que aceptan cada día su llamada a adentrarse en lo desconocido para alcanzar un crecimiento mayor.


¡Ojalá tus palabras sirvan de espejo y apoyo, Martín! Gracias por compartir con tanta honestidad y talento.





Martín Serra

Creativo, compañero de equipo y facilitador en proyectos, productos y servicios del sector creativo.

www.linkedin.com/in/martinserraisaia

martinalejandroserra@gmail.com

 

 





Maite Ordoñez

Psicóloga y Coach de Desarrollo personal y profesional.


www.linkedin.com/in/maiteom/ 


maite.ordonez.maria@gmail.com

 

 

 

20 abr 2020

Mutación o Metamorfosis

En la irremediable fusión de vida personal y profesional que much@s experimentamos estos meses, al solapar diversos roles en un mismo espacio, son muchos los cambios que están aconteciendo. 

No es tanto la mirada del@ visionari@, como la del@ observador@, la que delimita las evidencias que a continuación relato.
Aunque muchos acontecimientos actuales ya se habían intuido e incluso anunciado -¿quién no había pensado ya en el teletrabajo?- el gran impacto está causado por la suma y la crudeza de los imprevistos añadidos. Probamos hoy un explosivo cóctel de metamorfosis mientras nos preguntamos si el virus mutará. No lo sabemos, pero lo cierto es que nosotr@s ya lo estamos haciendo. 

- Las prioridades vitales emergen con más claridad, y relaciones, afinidades, metas y necesidades significativas quedan así al descubierto.

- Lo incierto envuelve las actividades más cotidianas y pone a prueba la capacidad no solo para la adaptación, sino para la transformación profunda en la reasignación de significado.

- La finitud se hace palpable y abre la consciencia a la noción urgente del ahora como experiencia relevante. Sin posibilidad de planes a largo plazo, lo importante es el hoy. Y el cómo: la calidad se impone a la cantidad. 

- La mirada estratégica cobra profundidad y se aleja del progreso externo para identificarse con la misión interna. La acción cede espacio a la reflexión.




Probablemente esta vez, para permanecer en el cambio, no haga falta depender de la maltrecha memoria humana, que fácilmente vuelve a los caminos conocidos una vez el peligro ha pasado. Probablemente esta vez el mayor reto no sea recordar lecciones, sino desaprender profundos hábitos.


"Mutación: cambio en la estructura o en alguna de sus partes.
Metamorfosis: transformación evolutiva hacia otro estado o elemento"




14 abr 2020

3 Lecturas para Líderes Inquietos

Liderar es siempre una misión que requiere compromiso, vocación y mejora continua.
Aquí tienes tres lecturas breves e imprescidibles para quienes aspiran a ejercer una influencia en positivo en sus proyectos, sus resultados y sus equipos.
Todas ellas con perspectivas y formatos diversos.. ¡que sirvan de inspiración!

"Liderazgo: El Poder de la Inteligencia Emocional" D. Goleman


En este libro, en poco más de 100 páginas, el autor de "Inteligencia Emocional" aplica este concepto al liderazgo en diversos contextos y situaciones. A lo largo de sus 9 capítulos recopila algunos de sus artículos más interesantes sobre el tema, en un tono ágil y divulgativo.
Si te interesa incluir una perspectiva basada en las habilidades relacionales y obtener conocimientos sobre cómo influyen el clima laboral y la regulación emocional en tus equipos, esta lectura podría ser un estupendo punto de partida. 
Además, encontrarás una introducción descriptiva sobre los 6 estilos de liderazgo propuestos por el autor.





"Nuestro iceberg se derrite" J. Kotter y H. Rathgeber


Ahora más que nunca es necesario ser capaz de generar y articular la transformación en las organizaciones. En un tiempo en que las viejas estructuras y procedimientos evolucionan a marchas forzadas, la gestión del cambio es una asignatura ineludible de l@s líderes audaces y comprometidos. 
Si quieres conocer las etapas, los obstáculos y los recursos a la hora de implementar una nueva visión, esta lectura es una opción que destaca por su sencillez. En formato de cuento y con una lectura que puede realizarse prácticamente en una tarde, los personajes acompañan al lector en el apasionante, y muchas veces accidentado, viaje hacia la cultura del cambio. 



"El Elemento" K. Robinson


Si lo que buscas es ampliar tu visión sobre el liderazgo y profundizar en tu habilidad para acompañar el desarrollo de las personas de tu equipo, este libro es para ti. 
En un tono ameno y fluido, el autor ofrece un interesante itinerario por diversas biografías y testimonios que desvelan los caminos, a menudo impredecibles, por los que discurre el éxito profesional. Además, ahonda en la importancia de la confianza, la intuición y el disfrute a la hora de descubrir y construir aquello con lo que realmente nos sentimos realizad@s. 
Su capítulo dedicado al mentoring es especialmente recomendable si te interesa indagar en la vertiente de mentor/a y en la gestión y acompañamiento del plan de carrera.






"Liderar es aceptar una importante misión y comprometerse a crecer en ella"