25 oct 2021

El triángulo del Cambio Profesional

 

Cambiar de puesto, de empresa o de sector puede ser tan motivador como frustrante. Muchas veces este proceso se convierte en un viaje en el que es fácil perder la orientación y la energía. 

Así, puede terminar pareciéndose a una travesía por el famoso Triángulo de las Bermudas, un escenario misterioso y repleto de corrientes y oleajes en el que numerosos aviones y embarcaciones perdían su rumbo.

¿Cómo hacer del cambio profesional una transición enfocada y exitosa?

Te propongo un triángulo alternativo.


El cambio

Son muchas las circunstancias que pueden motivar un cambio profesional. Entre las razones más frecuentes que llegan a consulta están:

  • La necesidad de conciliar vida personal y profesional a través de horarios más flexibles o reducidos.
  • Una relación negativa con el responsable directo u otro miembro clave del equipo.
  • Sentirse poco valorad@ y tener pocas o nulas posibilidades de aprendizaje y desarrollo.
  • El deseo de la mayor calidad de vida que aportan las opciones híbridas o de teletrabajo.
  • Obtener un aumento de salario.
  • Abandonar un entorno con valores y maneras de hacer poco acordes a los propios.
  • Trascender el estancamiento profesional, asumiendo nuevas tareas o desafíos que proporcionen mayor satisfacción y autorrealización.

En ocasiones se entremezclan incluso varios de estos factores.

Sea cual sea la motivación inicial, el proceso de cambio profesional comporta a menudo grandes dosis de dificultad e incertidumbre.




En muchos casos existe una situación de desgaste y malestar que a veces se ha alargado durante meses o años. Esto provoca una merma en la energía y la actitud positiva necesaria para llevar a cabo el cambio. Y es que la búsqueda de empleo es un proceso que no sólo pone a prueba las competencias profesionales, sino también la capacidad de planificar de forma estratégica y la gestión emocional.

Más allá de un análisis exhaustivo de la situación actual y del estado deseado, son 3 los aspectos clave para articular de forma efectiva y sostenible un cambio profesional.

 

Estrategia

No son pocas las ocasiones en las que me encuentro con profesionales en transición que saben "lo que no quieren", pero que encuentran difícil orientar su futuro e identificar el próximo paso.

La brújula del proceso se establece al concretar el objetivo profesional: ¿cuál es el puesto de trabajo hacia el que te orientas? ¿en qué entorno se ubica?

Por supuesto, para responder estas preguntas es necesario conocer en profundidad tanto tus fortalezas como el mercado al que te diriges y sus requerimientos. Una vez establecido el objetivo, la estrategia servirá para identificar las vías y métodos más adecuados para alcanzarlo. Además, una buena estrategia deberá incluir aspectos prácticos de planificación sostenible. Buscar trabajo mientras trabajas puede ser una experiencia extenuante y muy exigente. Por ello, conviene prever tiempos y tareas de forma realista. ¡La gestión del tiempo y de la motivación serán tan estratégicos como un buen objetivo!

 

Herramientas

Cuando la estrategia está definida es mucho más fácil abordar el apartado táctico de las herramientas. 

Las herramientas son todos los recursos prácticos y tangibles que necesitas para dar a conocer tu perfil. Las más comunes y útiles son el CV, la carta de presentación, el perfil de LinkedIn o en otras redes sociales, un video CV o vídeo de presentación, un portfolio de proyectos, mensajes para la comunicación en el mercado oculto y en el networking, una carta de autocandidatura o el elevator pitch.

Por supuesto, cada profesional elegirá sus herramientas prioritarias dependiendo de su objetivo profesional. Específicamente el CV será una herramienta clave en la gran mayoría de casos.




 

Habilidades

Tus habilidades son el elemento intangible que impregna todo el proceso, aportando un valor diferencial tanto a tu experiencia como al éxito final.

La estrategia y las herramientas sostienen la visión y el componente pragmático del cambio. Sin embargo, en última instancia, lo que te va a permitir convencer en una entrevista de trabajo o identificar si una empresa es tu próxima estación profesional son tus habilidades.

Las habilidades necesarias en un proceso de cambio profesional son, como decíamos anteriormente, muy variadas. Además de la capacidad de análisis tan útil en las primeras fases del proceso, también necesitarás:

  • Visión estratégica
  • Autoconocimiento
  • Proactividad
  • Habilidades de comunicación (oral, escrita ¡e incluso audiovisual!)
  • Orientación a objetivos
  • Planificación

Y por supuesto... ¡Inteligencia Emocional! Que te permita mantener la motivación y cuidarte en el camino, gestionando los desafíos añadidos en la búsqueda de oportunidades.

Específicamente, es recomendable prestar una especial atención a las habilidades de entrevista y vídeo-entrevista. Actualizarlas y entrenarlas es crucial a la hora de afrontar la fase final del proceso de selección.



 

Si necesitas asesoramiento en algún aspecto del "triángulo del cambio", no lo dudes, ¡contacta conmigo y lo hablamos!

 

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